La nulidad de la marca de la Unión Europea contraria al orden público

2 abril 2018

¿Qué se considera por marcas contrarias al orden público o a las buenas costumbres?

2 abril 2018

El Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) ha declarado la nulidad de la marca de restaurantes italianos: La mafia se sienta a la mesa, al considerarla contraria al orden público y a las buenas costumbres, según lo que dispone el reglamento de la Unión Europea se contempla que una marca puede llegar a ser declarada nula en caso de que sea contraria al orden público o a las buenas costumbres.

¿Qué se considera por marcas contrarias al orden público o a las buenas costumbres?

Debido a que el mundo se encuentra en constante cambio y movimiento, lo que hace unos años podía percibirse como polémico o “mal visto”, hoy en día puede haber sido acogido y aceptado por la sociedad o, viceversa. Los valores religiosos, morales, económicos o políticos, que rigen una determinada época o una población concreta, establecen los principios de orden público y las buenas costumbres.

Así, marcas que contuviesen en su denominación términos como:

11-M, 11-S o Je suis Charlie hasta hace unos años, pasarían desapercibidas con total seguridad pero que, debido a destacados sucesos acontecidos en las últimas décadas, estos conceptos han adquirido un gran significado para la sociedad actual. Por consiguiente, es esencial identificar el público pertinente del territorio donde se pretende proteger la marca, así como sus circunstancias, para de esa manera poder entrar a analizar cuáles son sus niveles de sensibilidad y tolerancia respecto de una expresión concreta.

Un caso actual controvertido.

A tenor de lo expuesto es como debemos analizar el caso por el que el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) declara la nulidad de la marca que da nombre a la cadena de restaurantes italianos: La mafia se sienta a la mesa, al considerarse contraria al orden público y a las buenas costumbres. Dicha declaración de nulidad tiene carácter retroactivo, considerándose que la marca en cuestión jamás fue de aplicación o tuvo efecto legal alguno.

Si bien la citada marca obtuvo el registro en la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) en febrero de 2008 como marca de la Unión Europea y se publicó la concesión del registro, la República Italiana presentó una acción de nulidad del registro ante la EUIPO, alegando que la marca incurría en la prohibición absoluta de registro señalada la letra f del artículo 7.1 del Reglamento de Marcas de la Unión Europea. Este apartado señala que debe denegarse el registro de las marcas que sean contrarias al orden público o a las buenas costumbres.

El citado organismo aceptó los argumentos del gobierno italiano y decretó la nulidad de la marca. Dicha nulidad fue recurrida por el titular de la marca ante el TGUE que, recientemente, ha confirmado la denegación de la citada marca, desestimando el recurso interpuesto por la firma titular La Mafia franchises de la marca. Si la sentencia no es recurrida, la marca será anulada en el plazo de dos meses a partir de la notificación de la resolución, lo que supondrá que nunca ha tenido efectos.

¿Cómo se mide el grado de afectación en el público en relación a ciertas marcas?

Que una marca atente contra el orden público y las buenas costumbres es un concepto jurídico indeterminado. No existen reglas precisas por cuanto se ha dicho:

depende de la situación social del habitante en la sociedad en la cual la marca desarrollará sus efectos. En el caso de La mafia se sienta a la mesa, el TGUE ofrece algunas claves actuales para facilitar la comprensión de esta figura indeterminada. Entiende en primer lugar que la valoración no ha de centrarse exclusivamente en el público destinatario de los servicios ofertados por Mafia Franchises, sino que el examen debe llevarse a cabo teniendo en cuenta todos y cada uno de los integrantes del público pertinente, que pudieren sentirse ofendidos con la expresión: La Mafia, sin perjuicio de que estén vinculados o no con los daños provocados por la organización criminal.

Sin embargo, ha de tenerse en cuenta que, tal y como sostuvo el titular de la marca en cuestión, el público europeo se encuentra bastante familiarizado e incluso, atraído por la figura de la mafia y su historia. Ello es debido a que, (a excepción de Italia), en el resto de países se ha conocido la forma de vida y el modus operandi de la mafia a través de la literatura y de la gran pantalla. Películas tan renombradas como la saga de “El Padrino” o “Érase una vez en América”, pueden llegar a suavizar la idea de la mafia, alimentando la curiosidad del espectador e, incluso en ciertos momentos, alentándolo a sentarse a la mesa a comer con ella.

En cualquier caso, el público general es medianamente conocedor de las reglas y los fines por los que se rigen este tipo de organizaciones, por lo que el sentimiento despertado en el consumidor será ambivalente. Un caso muy similar puede ser el de Pablo Escobar, líder del cartel de Medellín, que a través de la famosa serie de Netflix: “Narcos”, ha logrado que millones de personas sigan su historia y se interesen por ella, de entre los cuales se ha ganado incluso, fans y admiradores. Precisamente, en navidades de 2016, fue retirado un cartel publicitario en la Puerta del Sol de Madrid con una imagen del protagonista de la serie “Narcos” y, el lema: “Oh, blanca Navidad”, a petición del Ministerio de Exteriores de Colombia. En este caso, lo que para muchos fue asimilado como un mensaje motivador para ver la serie de moda durante las navidades, para otros denigraba la imagen de Colombia y que, podía dañar la sensibilidad de numerosos ciudadanos. Y no faltaron quienes aludieron a un posible atentado contra la libertad de expresión.

Ello es exactamente lo que sucede con lo que representa la marca La mafia se sienta a la mesa, que puede ser percibida por el consumidor medio europeo con sentimientos encontrados, ya que los ciudadanos europeos pueden sentirse familiarizados con estos temas, e incluso fascinados por las historias relatadas en el cine o literatura. Sin embargo, no ha de olvidarse que dichos relatos no son de ficción y que, existen víctimas reales que pueden ser ofendidas por tratar de banalizar o suavizar los graves ataques que han llevado a cabo estas organizaciones.

De hecho, el concepto en cuestión: “mafia” posee una connotación negativa, también reflejada en el diccionario de la RAE, en el que se ha aceptado el término como parte de nuestro acervo lingüístico y al que se le da, nada menos que cuatro significados:

Del it. mafia.

  1. f. Organización criminal y secreta de origen siciliano.
  2. f. Cualquier organización clandestina de criminales.
  3. f. despect. Grupo organizado que trata de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos. La mafia del petróleo.
  4. f. P. Rico. Engaño, trampa, ardid.

Por lo que utilizar la expresión: “La Mafia”, para designar un lugar público de reunión, como puede ser un restaurante, en el que también acuden familias, presentará para muchas personas, ante todo un hecho inquietante.

¿Existe alguna diferencia entre marcas contrarias al orden público y marcas contrarias a las buenas costumbres?

La EUIPO a través de sus directrices, realiza una distinción entre estos dos conceptos, en cuanto a que señala que los signos contrarios al orden público deben ser evaluados en base a un criterio objetivo, en relación a la legislación de la Unión aplicable en una determinada área y, teniendo en cuenta los principios básicos y los valores fundamentales de las personas, -sin que exista una lista exhaustiva de los mismos-.

Respecto de las marcas contrarias a las buenas costumbres, -que es donde posiblemente mejor se encasillaría el caso de “La Mafia”-, la EUIPO habla de valores subjetivos, que el examinador debe aplicar del modo “más objetivo posible”. Esta expresión puede llegar a resultar un tanto ambigua, lo que puede llevar a sospechar que el destino de los signos susceptibles a ser contrarios a las buenas costumbres es incierto, ya que, al fin y al cabo, se encuentra en manos del criterio personal de cada examinador, lo que también supondrá un ejercicio de reflexión para ellos mismos.

BREXIT Y PROPIEDAD INDUSTRIAL

Garantizamos la protección y seguridad de las marcas y patentes afectadas por el Brexit.

Patricia Martínez Carrasco

Patricia Martínez Carrasco

Departamento de Marcas. Abogada.

Más en propiedad industrial e intelectual

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable del tratamiento: HERRERO & ASOCIADOS, S.L.

Finalidad del tratamiento: Publicar su comentario sobre la noticia indicada.

Derechos de los interesados: Puede ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, portabilidad y limitación del tratamiento, mediante un escrito, acompañado de copia de documento que le identifique dirigiéndose al correo dpo@herrero.es.

Para más información visita nuestra Política de Privacidad.

*Los campos marcados con el asterisco son obligatorios. En caso de no cumplimentarlos no podremos contestar tu consulta.

No hay comentarios